Liberalización de peajes en la AP-2 y la AP-7, un gran alivio para los transportistas

  • La liberalización de 477 kilómetros de peajes en las autopistas AP-7 y AP-2, supondrá un alivio económico de casi 2.000 euros al año por camión a los más de 12.000 transportistas que cruzan diariamente la frontera

Con el vencimiento de los contratos de concesión ostentados por las empresas explotadoras de las autopistas de peaje en nuestro país, que durante más de cinco décadas han estado gestionándolas, se van liberalizando nuevos tramos de dichas vías de alta capacidad.

Así, desde hoy quedan libres de peaje el tramo Tarragona – La Junquera de la AP-7 y el tramo Alfajarín (Zaragoza) – El Vendrell (Tarragona) de la AP-2, lo que supone 477 nuevos kilómetros sin peajes.

Asimismo, las autopistas catalanas C-32 (Barcelona – Lloret de Mar) y C-33 (Barcelona – Montmeló), ambas dependientes de la Generalitat, quedan liberadas de los peajes. Sin embargo, el Gobierno autonómico ha dejado claro su intención de establecer en el futuro algún sistema de pago por uso de las vías catalanas, como también plantea el Gobierno central para las carreteras nacionales.

Alivio económico para los transportistas

Dicha liberalización ha sido acogida con gran entusiasmo por el sector del transporte, ya que supondrá una disminución considerable de los costes soportados por los transportistas en materia de peajes, teniendo en cuenta que en algunas autopistas españolas, como en el caso de los tramos de la AP-7 y la AP-2, los camiones tienen obligada su circulación conforme a las restricciones aprobadas por la Dirección General de Tráfico anualmente.

Ambas autopistas son utilizadas diariamente por más de 12.000 transportistas que cruzan la frontera francesa por esta vía, por lo que la eliminación del peaje en dos de los tramos más caros de Cataluña supondrá un alivio económico de hasta 2.000 euros anuales por camión, según consta en el Observatorio de Costes del Transporte de Mercancías por Carretera que publica periódicamente el propio Ministerio de Transporte.

Todavía queda trabajo por hacer

Durante los últimos años, han expirado las concesiones de varios tramos de las vías de peaje, quedando así libres de pago. Este es el caso del tramo Burgos – Armiñón de la autopista AP-1, que a finales del año 2018 quedó liberada completamente de peaje.

Algo más de un año después, en Enero de 2020, quedaron liberados los tramos Alicante – Tarragona de la autopista AP-7, lo que supuso 474 kilómetros nuevos libres de pago, y Sevilla – Cádiz de la autopista AP-4, que añadió 94 kilómetros a la red pública estatal.

A esos tramos se unen hoy miércoles el tramo Tarragona – La Junquera de la AP-7 y el tramo de la AP-2 entre Zaragoza y el Mediterráneo, sumando 477 kilómetros más libres de peaje.

Sin embargo, a pesar de los últimos tramos de peaje liberados, en nuestro país aún existen actualmente más de 3.000 kilómetros de pago en 39 carreteras de la red viaria. Solo 21 provincias españolas están libres de vías de peaje.

Falta de previsión

A la buena acogida de las nuevas liberalizaciones por el alivio económico que supondrán, hay que sumar las ventajas para la mejora de la seguridad vial y la descongestión de la red viaria nacional.

Aunque desde el sector aplauden la liberalización, los transportistas critican la falta de previsión de la medida que llegará sin haber desmantelado los peajes, lo que se prevé provocará cuellos de botella. Además, hay una gran preocupación por las áreas de descanso ya que no se han ampliado las plazas para el transporte pesado, por lo que estas resultarán insuficientes para asumir el incremento de camiones en estos tramos liberados de pago.