La nueva prohibición de carga y descarga se aplica mayoritariamente

La nueva prohibición de que los conductores realicen las labores de carga y descarga se está aplicando de forma mayoritaria por los principales cargadores y empresas de distribución en sus instalaciones

El pasado 2 de Septiembre entró en vigor una de las históricas reivindicaciones de las asociaciones de transportistas, la nueva prohibición de la carga y descarga, por la cual los conductores de vehículos de transporte de mercancías de más de 7,5t de MMA tienen prohibido realizar las operaciones de carga y descarga de las mercancías tanto en el origen como en el destino del servicio del transporte. Esta prohibición no se aplica en determinadas especialidades que por su idiosincrasia requieren su participación, como es el caso de los transportes de mudanzas, vehículos cisternas, portavehículos, vehículos grúas, paquetería y repartos de carga fraccionada a los puntos de venta.

Así, según ha podido constatar AGTCYL por la información facilitada por sus asociados, el cumplimiento de la prohibición está siendo mayoritario por parte de los principales cargadores y empresas de distribución, que se han dispuesto de los medios materiales y humanos suficientes para proceder a realizar las labores de carga y descarga cuando los camiones acceden a sus instalaciones, sin que hasta la fecha haya habido problemas graves en su aplicación.

Por otra parte, la Dirección General de Transporte Terrestre va a poner en marcha en las próximas semanas el estudio en tiempo real para analizar los tiempos de espera en los centros de carga y descarga y poder cuantificar sus ineficiencias, a fin de proponer nuevas medidas regulatorias que mejoren dicha situación. Para ello, según hemos podido saber, se han seleccionado un total de 28 plataformas logísticas repartidas por toda España, de diferentes sectores económicos (alimentación, siderúrgico, químico, mensajería, automoción, portuario, petrolífero, retail, aeroportuario y otros) las cuales serán monitorizadas, con la colaboración de los transportistas que operen en dichas instalaciones, mediante una aplicación de la Agencia Espacial Europea que deberán instalar en sus teléfonos móviles para permitir el seguimiento y extracción de los datos en tiempo real.